El equipo de Schiaparelli igualó 1-1 ante Patronato en Concepción. Un gol anulado por error y la falta de puntería privaron al Verdinegro de volver a sumar de a tres en casa. Ahora, el foco cambia a la Copa Argentina.
No fue la tarde esperada en el Hilario Sánchez. San Martín saltó a la cancha con la obligación de recuperarse tras la caída ante Colegiales, pero se topó con un Patronato ordenado y una cuota de mala fortuna que terminó sentenciando el empate.
La polémica y el golpe
El trámite del partido pudo ser muy distinto si el arbitraje no anulaba, por un fuera de juego inexistente de Cocca, lo que era la apertura del marcador para el local. Para colmo, cuando mejor estaba el Verdinegro, un remate de Brandon Cortés que se desvió en el camino terminó colándose en el arco de Díaz Robles. Injusticia total para un San Martín que, hasta ese momento, hacía el desgaste.
El orgullo de ir a buscarlo
Lo rescatable de la jornada fue la entrega. El equipo no se desesperó y encontró el premio a los 30 minutos del complemento. Tras una pelota parada bien ejecutada por Zuliani y bajada por Fúnez, Emanuel Aguilera apareció como un goleador para empujar la pelota y desatar el grito contenido en Concepción.
Sobre el final, San Martín tuvo las chances para ganarlo (especialmente en los pies de Juncos), pero faltó la "tiza" necesaria para dar vuelta el resultado.
Logística complicada para la Copa
Ahora no hay tiempo para lamentos. El miércoles, San Martín enfrenta a Platense por los 16avos de la Copa Argentina. Atención a este dato: hubo cambio de sede. El partido se jugará en el estadio de Temperley (Alfredo Beranger) a las 16:15 hs.
Será un desafío físico y logístico importante, ya que mientras el "Calamar" se traslada apenas unos kilómetros, el Verdinegro deberá gestionar un viaje agotador para buscar el pase a octavos.