El Verdinegro igualó 0-0 en una noche para el olvido. Se salvó por los palos y por otra actuación heroica de Díaz Robles. El equipo de Martos salió de la zona de reducido, suma cuatro fechas sin victorias y la falta de fútbol enciende las alarmas en Concepción.
Lo que debía ser la noche del despegue terminó siendo un duro baño de realidad para San Martín. El empate sin goles frente a Racing de Córdoba no solo extendió la sequía de triunfos, sino que dejó al desnudo a un equipo que hoy navega en la confusión táctica y la falta de eficacia. El 0-0 final en el Hilario Sánchez fue un negocio redondo para el local, que terminó pidiendo la hora ante una "Academia" que mereció mucho más.
El primer tiempo fue un intercambio de golpes bajos, donde la visita avisó con un tiro libre al travesaño y el Verdinegro respondió con arrestos individuales de Sebastián González. Sin embargo, el complemento fue un monólogo cordobés: dos remates en los postes y un asedio constante desnudaron las falencias defensivas de un San Martín que lució inconexo pese a los cambios de Ariel Martos.
📉 Los números que preocupan
Con este resultado, el Verdinegro cayó a la undécima posición con apenas 6 puntos (1 triunfo, 3 empates y 2 derrotas). Por primera vez en el torneo, el equipo se encuentra fuera de los puestos de Reducido y ve cómo los punteros de la Zona B empiezan a escaparse en el horizonte.
🧤 San Díaz Robles
Si el Hilario Sánchez no sufrió una derrota dolorosa, fue exclusivamente por Sebastián Díaz Robles. El arquero sanjuanino se vistió de figura nuevamente con dos atajadas magistrales en el cierre del partido. Hoy por hoy, el "uno" es el único argumento sólido de un equipo que ha perdido la brújula ofensiva.
💡 El Análisis:
Ya no se trata solo de "mala suerte". El equipo está desorientado. Haber sumado apenas 2 puntos de los últimos 12 en juego es una señal de alerta roja para el cuerpo técnico. La falta de un conductor claro hace que el juego dependa de centros aislados o de lo que pueda inventar un lateral. El próximo viaje a Salta para enfrentar a Gimnasia y Tiro ya no es un partido más; es una prueba de fuego para ver si este plantel tiene la capacidad de reacción necesaria para no tirar el semestre por la borda.