Mateo Maldonado: “Representar a Argentina es muy especial, me siento orgulloso”
Fotos: Osvaldo Noguera

El joven sanjuanino combina presente y futuro en la vela: acaba de competir en los Juegos Panamericanos Junior, entrena en diques de su provincia y ya se anima a soñar con desafíos que lo acercan al máximo nivel internacional.

Con apenas 21 años, Mateo Maldonado ya sabe lo que significa llevar la bandera argentina en la vela internacional. Nacido en Cabo San Lucas (México) pero criado en San Juan, construyó su vínculo con el agua desde la infancia y hoy es uno de los referentes de la nueva generación. 

Su última experiencia lo llevó a los Juegos Panamericanos Junior en Paraguay, donde participó en kite foil, una disciplina exigente que combina velocidad, técnica y preparación física de alto nivel. Más allá de los resultados, Maldonado valora el camino recorrido: entrenamientos intensos, horas arriba de la bicicleta y, sobre todo, la pasión de representar a su país en cada competencia.

 “En este caso se llega a 40 nudos, que son alrededor de 80 km por hora. Es rápido, arriba del agua cuando hay ola se siente, y ni te digo los palos”, contó entre risas en el streaming de Ojo Deportivo.

2025-08-22 Mateo Maldonado: “Representar a Argentina es muy especial, me siento orgulloso”

Del mar mexicano al viento sanjuanino

Aunque hoy representa a la Argentina, Mateo nació en Cabo San Lucas, México, en pleno Mar de Cortés. Allí dio sus primeras brazadas y comenzó a navegar desde muy chico: “Mis viejos son sanjuaninos, mi viejo corría en vela. Yo tuve la suerte de nacer en un lugar hermoso para practicar deportes acuáticos. Crecí en el agua, después nos vinimos a vivir para acá y había que seguir en el agua”, relató.

Ya en San Juan, Maldonado encontró lugares únicos para seguir desarrollándose en la disciplina: “Tenemos el Dique de Ullum a 15 minutos del centro, Punta Negra, Caracoles y Cuesta del Viento. Son lugares hermosos, donde viene gente de afuera a navegar, y estaría bueno sumar más sanjuaninos a este deporte”.

Lo que dejó Paraguay y la polémica con la organización

El Panamericano Junior no fue sencillo para la vela: dos de los tres días previstos no alcanzaron el mínimo de viento necesario. “Dependemos del viento, y en Paraguay tuvimos muy poco. Son cosas que pasan, no hay mucho que se pueda hacer con eso”, explicó Mateo.

Además, dejó una reflexión sobre cómo se piensan los grandes eventos: “Muchas veces no se buscan las mejores condiciones para practicar el deporte, sino algo que muestre, que venda. La vela es difícil de televisar, por eso se buscan regatas más cortas y entretenidas, pero no siempre es lo mejor para el deporte”.

Pese a las complicaciones, valoró lo que significa vestir la celeste y blanca: “Representar a la Argentina es hermoso. En los Panamericanos Junior, por más que no corrimos tanto como hubiésemos querido, el grupo que se armó fue increíble. La pasamos muy lindo”.

Entre velas y bicicletas

Quienes lo siguen en redes sociales saben que Mateo no se baja de la bici: “Hay un chiste entre los que corremos láser: parecemos más ciclistas que veleristas. La diferencia la hacés con lo físico. Paso muchas horas en el gimnasio y arriba de la bici”.

De hecho, ya se animó al Ironman 70.3 en San Juan y no descarta ir por más: “El full Ironman me encantaría hacerlo. Hay que ver cómo viene el calendario de competencias, porque es mucho más exigente, pero si se da el momento me encantaría”.

Un camino que empezó en familia

Si algo dejó claro Mateo es el rol de su entorno en su carrera: “La persona más importante para mí en lo deportivo es mi viejo. Fue el que me metió en la vela desde chiquito. Cuando vivíamos en México tenía un velero grande y prácticamente al año ya me largaba al agua. Todo mi amor por el agua se lo debo a él”.

Con apenas 21 años, Maldonado combina presente y futuro: compite en una disciplina olímpica de gran proyección, representa al país y sueña en grande. Porque como él mismo dice, “todos los veleros que tocan el agua tienen que estar siempre; de ahí viene la esencia del deporte”.